Algodón prelavado, tratamiento antiencogimiento, sanforizado…. Hay muchas formas de llamarlo, ¿quieres saber por qué hemos empezado a aplicarlo en nuestros productos?

 

En Kandivali trabajamos desde el inicio con algodón orgánico en crudo, en la industria se denomina como Greige, (recién salido del telar sin tratamientos ni teñidos de ningún tipo)  y es una base preciosa por su aspecto natural, su honestidad y su bajo impacto ambiental.

Pero como todo tejido sin tratar, tiene un comportamiento natural, en el caso del algodón: encoge al lavarse. Y mucho. Esto no supone un problema en sí, pero sí puede generar incomodidad una vez adquirido si el producto cambia demasiado tras el primer uso. ¿No os ha pasado lavar una prenda, incluso en agua más bien fría, y que se os quede pequeña? ¡Da mucha rabia! Pues con las bolsas, pasa un poco lo mismo, puedes seguir llevándola pero su capacidad se reduce notablemente.

Por eso, gradualmente, estamos utilizando en la tela de nuestros productos, especialmente los confeccionados con loneta de 220 gsm, un tratamiento antiencogimiento, también llamado prelavado.

 

¿Cómo funciona?

Es un proceso suave que se realiza antes de cortar y confeccionar. La tela se lava y seca de forma controlada, para que el encogimiento natural ocurra en fábrica y no en tu casa. No contamina al tratarse de un prelavado sin químicos agresivos, no cambia la composición del tejido ni afecta su certificación orgánica. Es un paso mecánico y térmico que mejora la estabilidad del algodón sin añadir nada que reste valor al producto.

¿Qué beneficios tiene?

  • 🧼 Evita encogimientos inesperados: el producto mantiene su tamaño tras el lavado.
  • 🤲 Mejora el tacto: el tejido se vuelve más suave, flexible y cómodo desde el primer uso.
  • 🧵 Cuida el acabado: las costuras y serigrafías sufren menos tensiones al lavar.

¿Y se nota?

Sí. En mano, la diferencia es clara: el tejido tiene un tacto más “baboso” o blandito, menos tieso, y gana en comodidad sin perder resistencia.

Creemos que sostenibilidad también es durabilidad. No solo se trata de usar materiales responsables, sino de ofrecer un producto honesto y funcional, que cumpla su función sin frustraciones y acompañe a quien lo usa durante más tiempo.

En definitiva: seguimos trabajando con algodón orgánico, de Comercio Justo y sin tintes. Solo que ahora, además, algunos productos vienen con un extra de calidad invisible… hasta que los usas.